Estado de sitio en la Universidad de Puerto Rico
Xiomara Ayala y Vanessa Arjona
Diagonal
Brutalidad policial, arrestos arbitrarios, militarización del espacio público, violación a los derechos civiles y falta de diálogo son las respuestas desmedidas que ofrece la Administración de la Universidad de Puerto Rico, la Policía Estatal y el Gobierno en la segunda huelga de la UPR de este año.
La imposición de $800 de cuota en el alza de la matrícula, efectiva desde el 11 de enero, levantó nuevamente al movimiento estudiantil a denunciar una lucha que nunca terminó para ellos. Esta vez la desobediencia civil ha sido la estrategia escogida por la comunidad estudiantil que se apostaron en los diferentes portones del Recinto de Río Piedras, sentándose en el suelo en forma de cadena impidiendo el paso de coches. Desde el 19 de enero, fecha de inicio de los actos de desobediencia civil, han sido arrestados unos 200 estudiantes.





















